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Tekila Movies y los Millennials.

Cuando Lehman Brothers cayó, dos generaciones comandaban los designios de nuestra vanagloriada civilización occidental: los Baby Boomers y la Generación X. La siguiente del “timeline” demográfico es la Generación Y, o más comúnmente conocidos como los Millennials. La que era la generación mejor preparada se topó con un muro de hormigón, pétreo e inescalable, justo en el momento en el que ponía el pie en el mundo laboral. Millones de ilusiones frustradas y pisoteadas por los pies de la implacable Crisis del 2008.

La generación que absorbió la mayor parte de su conocimiento a través de la Red, que hizo de la tecnología su pan de cada día, estaba destinada a continuar el plan establecido por los héroes de las generaciones predecesoras. Héroes que divulgaron y expandieron los avances en la tecnología digital como el futuro de una sociedad sana y en constante cambio. Un destino que pareció esfumarse sin más.

Los Millennials parecían no tener cabida en el nuevo orden establecido. Emigraron, buscaron trabajo más allá de sus conocimientos, tomaron las calles a modo de protesta por un futuro que les había sido arrebatado. Hasta que finalmente encontraron en la creatividad la salida del laberinto de aquella maldita recesión. Emprendieron y se aferraron al mundo digital que sus antecesores crearon para ellos. Montaron sus propios negocios y encontraron las vías para transformar el nuevo mundo que habían heredado.

Tekila Movies lo forman Millennials. Jóvenes recién salidos de la escuela de cine que creen en su ilusión, en su valentía y en su entusiasmo, que han construido su futuro en base a su sólida creatividad. El equipo de Tekila Movies basa su filosofía en la adaptación, en el esfuerzo de sus integrantes por descubrir las nuevas vías que ofrece la nueva realidad económica que les rodea. Persiguen la vanguardia, buscan ir un paso por delante, conscientes de su tremendo potencial. Tekila Movies lo componen miembros de la generación que creyó perderlo todo, pero que está demostrando que, una vez más, el futuro está en sus manos.